¿Cómo sobrevive la
economía cubana en
tiempos de coronavirus?
Por Mary Luz Borrego,
Yosdany Morejón
[14.05.2020]-
Actualización 1:30 pm de Cuba
Cuando la incertidumbre
se convierte en palabra
de orden para el
planeta, acertar con el
futuro de la economía
pudiera parecer solo
oficio para videntes.
Nadie sabe cuánto peaje
humano ni económico
cobrará el nuevo
coronavirus al final del
camino. La mayoría
coincide en que el mundo
se dirige a una profunda
recesión global, no
vista desde la Gran
Depresión que inició en
1929.
Algunos comparan el
horizonte con un huracán
categoría 5. El Fondo
Monetario Internacional
proyecta que, como
resultado de la
pandemia, la economía
global se contraerá un 3
por ciento en el 2020,
con caídas
espectaculares en
naciones avanzadas como
Estados Unidos, Italia,
Francia, Alemania y
Reino Unido.
¿Qué podrá esperar
entonces una isla
subdesarrollada como
Cuba, con las arcas
desde hace años en
subsistencia? El
Periódico Escambray
buscó las respuestas del
espirituano Oscar Luis
Hung Pentón, actual
presidente de la
Asociación Nacional de
Economistas y Contadores
de Cuba (ANEC).
“Hace solo unos días
Alicia Bárcena,
secretaria ejecutiva de
la CEPAL, al presentar
un informe especial
sobre el seguimiento de
los efectos económicos y
sociales de la actual
crisis derivada del
impacto del SARS-CoV-2
en la región, proyectó
una contracción regional
promedio de -5.3 por
ciento para el 2020 en
América Latina y el
Caribe. En el caso de
Cuba, la CEPAL proyecta
un crecimiento del PIB
de -3.7 por ciento”.
-La pandemia ha incluido
más gastos y reajustes,
¿cómo sobrevive hoy el
país con escasa
liquidez, sin los
ingresos del Turismo y
el compromiso de pagar
no pocas deudas que
resulta prioridad
honrar?
En el país concurren
varios aspectos que
posibilitan hacer frente
a una situación
económica aun en tiempos
de pandemia. En primer
lugar, la capacidad de
nuestros principales
dirigentes para
conducirse en momentos
como los actuales.
Aquí para enfrentar la
pandemia no se ha tenido
que construir un
hospital, no se han
tenido que formar nuevos
profesionales de la
Salud, se encuentran
instaladas las
capacidades de
producción de la
industria farmacéutica;
los gobiernos locales,
la defensa civil y los
Consejos de Defensa de
los territorios conocen
su papel en situaciones
de crisis. La
articulación entre los
diferentes actores
económicos y los
organismos ha sido
vital.
El papel de las
diferentes
organizaciones políticas
y de masas, la cultura y
solidaridad de los
ciudadanos para con sus
semejantes figuran
también entre los
aspectos que auguran un
éxito frente a la
pandemia.
Existen ingresos por
exportaciones de bienes
a los cuales el país no
renuncia,
fundamentalmente de la
agricultura cañera y no
cañera, la industria y
la minería. Otros con
mayor demanda en la
actualidad, como la
producción de fármacos y
los servicios
profesionales que
mantiene Cuba y que hoy
se incrementan, tendrán
un peso importante en
los ingresos de la
balanza comercial del
país.
-Cuando la pandemia
cambió la rutina del
mundo, el país se
encontraba a un paso de
concretar una muy
esperada unificación
monetaria y hasta una
reforma salarial, ¿se
volverá a posponer
infinitamente esa
compleja decisión en el
nuevo escenario
económico global?
En el país se trabajaba
con intensidad para
poner fin a la dualidad
monetaria y cambiaria.
De hecho, se tomaron
varias medidas que ya
responden a la
eliminación de la doble
moneda y otras de
carácter normativo y de
capacitación que crean
condiciones para la
esperada unificación.
Sin embargo, es un hecho
que la crisis mundial
generada por la actual
pandemia para nada
excluye a la economía
cubana.
Una de las premisas de
la unificación y el tan
esperado día cero es que
no afecte a los
ciudadanos. Es un
mandato de la dirección
de la Revolución que
debemos entender como
una práctica ya habitual
en nuestra vocación
social. Ello presupone
crear condiciones para
su aplicación que ahora
estarán limitadas por la
incierta evolución de la
economía e,
inevitablemente, el
cronograma de
realización de este
complejo proceso tendrá
que tenerlo en cuenta.
El tema salarial, a
pesar de los esfuerzos
del país con incrementos
graduales anteriores,
obligatoriamente depende
de la mayor riqueza que
seamos capaces de crear.
-El sector del Turismo
ha entrado en crisis en
el mundo entero y aquí
constituía uno de los
pilares fundamentales de
la economía, ¿cuál otra
rama podría ocupar su
lugar en el actual
escenario?, ¿qué
utilidad podría dar el
país a esa
infraestructura
paralizada?
Hay sectores que todos
somos conscientes de que
pueden aportar más a la
economía cubana. Ahora
será una oportunidad la
alianza entre el Turismo
y el sector de la Salud.
Cuba tiene que potenciar
de manera más
estratégica el Turismo
de salud, que además
puede encadenar con el
sector agrícola y la
industria.
Considero que el Turismo
debe reconvertirse hacia
un modelo de Turismo de
naturaleza, de salud. No
estamos en tiempos de
grandes instalaciones
hoteleras con piscinas
comunes, de restaurantes
con servicio de bufet,
de turismo de ciudad con
innecesarias
aglomeraciones. Allí
desempeñan un papel la
diversidad de nuestra
planta hotelera y la
existencia de
instalaciones en cayos y
penínsulas que pueden
representar una
oportunidad.
Las exportaciones del
sector agropecuario
cañero y no cañero
tienen que crecer ante
la crisis alimentaria
que vive el planeta y
tendrán que tener en
cuenta el mercado
insatisfecho de
producciones orgánicas
que hoy demandan
economías del Primer
Mundo.
La exportación de
servicios y
particularmente de la
Salud será cada vez más
demandada y Cuba tiene
excelentes
potencialidades, basadas
principalmente en la
formación de
profesionales de alta
competencia; al igual
que en el sector de la
Biotecnología y
farmacéutico, que ya es
reconocido a nivel
internacional. Las
comunicaciones y la
industria del software
pueden aportar aún más a
la economía nacional.
-¿El éxito y el respeto
ganado por la medicina
convertirán a los
servicios médicos, la
industria nacional de
los medicamentos y la
Biotecnología en uno de
los primeros caballos de
batalla de la economía
cubana?
Existe un reconocimiento
a la industria de
medicamentos y la
Biotecnología cubana. El
hecho de que una parte
importante de los
medicamentos utilizados
en Cuba son de
producción nacional ya
significa un éxito y,
por otra parte, la
posibilidad de que ante
llamados para establecer
alianzas internacionales
en la prevención de esta
pandemia y otras que
azotan a la humanidad,
Cuba pueda seguir
avanzando en proyectos
de cooperación médica y
biotecnológica significa
un potencial de ingresos
para la economía cubana.
Las exportaciones de
servicios en el país
representan el 70 por
ciento del total de
ellas, camino que tendrá
que consolidarse con los
servicios profesionales
y particularmente los
servicios médicos que
adquieren una nueva
dimensión en el entorno
actual.Pero es
inevitable una
contracción de nuestra
economía que, a pesar de
los esfuerzos del
Gobierno socialista,
tendrá consecuencias en
el orden social.
-¿Cuánto tiempo se
calcula que precisará
Cuba para superar esta
nueva tormenta?, ¿hasta
qué punto el 2020 y un
poquito más allá se
convertirán en años de
supervivencia para los
cubanos?
Este 2020 será un año en
el que los cubanos
contaremos con los
recursos que seamos
capaces de crear y de
captar mediante las
exportaciones. Debemos
ser muy estrictos en el
cumplimiento de las
indicaciones que se
impartan y sobre todo de
aquellas relativas al
ahorro de los recursos
materiales y financieros
con que contamos, que
serán limitados y
obligarán a canalizarlos
en los sectores
estratégicos, así como
en el mantenimiento de
servicios básicos que el
Estado presta a la
población.
Es impreciso hablar del
tiempo que durará esta
situación para un país
subdesarrollado y
bloqueado como Cuba.
Considero que en buena
medida dependerá de cómo
reaccionen a la crisis
económica el resto de
los países y sobre todo
nuestros principales
socios comerciales. La
actual crisis es global
y a ella no escapa
ningún país, incluso
aquellos con cuantiosos
recursos naturales han
visto cómo el precio de
los hidrocarburos y las
materias primas caen
abruptamente.
De hecho, se han
recalculado los índices
de crecimiento globales
y para la región del año
2020. Cuba también
estará obligada a
reconformar su Plan de
la Economía para el
presente año, teniendo
en cuenta la actual
crisis económica mundial
y las características de
una economía abierta al
comercio exterior.
El recrudecimiento del
bloqueo económico,
comercial y financiero
del Gobierno de los
Estado Unidos contra el
pueblo cubano afecta a
todas las esferas de la
vida nacional.
Adicionalmente, el bajo
nivel tecnológico de la
industria cubana, las
limitaciones con los
ingresos por
exportaciones, los
obstáculos para la
adquisición de insumos y
combustibles, los
efectos del cambio
climático y en
particular la intensa
sequía por la que
atravesamos son, entre
otros, elementos a tener
en cuenta a la hora de
aventurarse a vaticinar
el tiempo que durará la
actual crisis.
-Después de la crisis
por esta pandemia,
¿precisará reescribirse
el nuevo modelo
económico cubano o
mantendrá sus anunciadas
coordenadas?
Después de que exista un
control de la pandemia
persistirá la crisis y
en el caso de Cuba nadie
duda que las
restricciones impuestas
por el bloqueo se
mantengan como política
imperial para
obstaculizar el
desarrollo de la nación.
La coyuntura actual y
anterior a la pandemia
ha corroborado la
validez de los
Lineamientos del nuevo
modelo económico cubano,
y con mucha creatividad
se han estado buscando
soluciones que hoy dan
respuesta a las
exigencias de la
economía nacional. Para
lograr un desempeño
económico que pueda
mitigar los efectos de
un entorno que no nos
favorecerá, se hace
necesario mantener las
prioridades establecidas
para el año 2020 y sobre
todo aquellas
relacionadas con el
sector externo.
Por ejemplo, el
incremento y
diversificación de las
exportaciones, incluidas
las de servicios, la
disminución de las
importaciones que puedan
tener respuesta en la
industria nacional,
especialmente el
componente importado del
Turismo.
También, potenciar la
inversión extranjera y
los proyectos de
desarrollo local, con
encadenamientos
productivos que fomenten
los vínculos entre todos
los actores económicos:
sector estatal, sector
no estatal e
inversionistas
extranjeros.
La eficiencia del
proceso inversionista,
el desarrollo de la
empresa estatal y el
cumplimiento de
estrictas medidas de
ahorro de recursos
materiales y financieros
igualmente son fuentes
importantes de recursos
para el país.
-A pesar de las críticas
internacionales, el
bloqueo norteamericano
contra la isla continúa
vigente, ¿cómo el
gobierno de Estados
Unidos sigue asfixiando
a los cubanos en estas
adversas circunstancias?
El bloqueo económico,
financiero y comercial
de Estados Unidos contra
Cuba no solo continúa
vigente, es un muro que
ha venido creciendo.
Acaba de cumplir
oficialmente 57 años,
pero desde antes fue
aplicado contra la
Revolución cubana,
incluyendo el intento de
derrocarla mediante la
invasión mercenaria de
Playa Girón en abril de
1961 y el sustento a
bandas armadas que
sembraron el terror en
diversos puntos del
país.
El pasado mes de marzo
se suspendieron los
vuelos chárter públicos
entre cualquier terminal
área de Estados Unidos y
Cuba, con excepción del
aeropuerto internacional
José Martí, afectando
nueve aeródromos
internacionales cubanos
y el arribo de turistas
extranjeros. Esta medida
engrosa la lista de 190
sanciones aplicadas
desde 2017 por el
gobierno norteamericano
contra Cuba.
En medio de esta crisis
epidemiológica salen a
la luz un grupo de
restricciones. No está
autorizada la venta de
tecnología de punta para
el sector de la Salud y
solo otorgan licencias
específicas para uso de
este sector si están en
condiciones de
monitorear y verificar
el uso real del producto
en correspondencia con
el propósito para el que
se autorizó.
La constante persecución
financiera dificulta
múltiples operaciones
comerciales. Tampoco
podemos comprarles
directamente a
proveedores
estadounidenses, por lo
que se debe recurrir a
terceros, lo cual
encarece el producto y
su flete. Esta situación
es algo cotidiano para
la compra de
medicamentos, reactivos,
instrumental médico,
material gastable,
equipos médicos y sus
piezas de repuesto. Solo
por esta razón las
afectaciones en el
último período
cuantificado superan en
el sector de la Salud
Pública los 104 millones
de dólares.
-Algunos expertos
consideran que cuando
pase esta crisis se
vivirá una
reindustrialización de
Europa y Estados Unidos,
debido a los problemas
en las cadenas de
suministro que hoy
sufren muchas compañías,
¿acaso se revertirá la
globalización, apenas
sufrirá alguna fractura
sin importancia o se
mantendrá
indefinidamente?
Centrando la mirada a la
globalización desde su
dimensión económica no
tengo dudas de que se
producirá, como mínimo,
una ralentización de la
globalización, con la
reducción de flujos
comerciales y de la
inversión directa
extranjera. La dimensión
de los intercambios
comerciales entre las
naciones tendrá un
fuerte impacto a la
baja.
La actual crisis pone de
manifiesto la
vulnerabilidad de varios
socios comerciales
dependientes de las
grandes potencias y
particularmente de
China. Se producirá
inevitablemente una
relocalización de los
proveedores y una
diversificación de los
mercados actuales, dados
los problemas que hoy
sufren las cadenas de
suministros.
De cualquier forma,
habrá una fractura
sensible de la
globalización, pero esta
inevitablemente
persistirá porque hoy
son importantes los
intercambios de
tecnología, académicos,
científicos, culturales,
deportivos y turísticos,
entre otros imperativos
de la humanidad.
-La recesión que está
sacudiendo al mundo ha
provocado históricas
caídas de las bolsas y
pánico en los
inversores, quienes
evitan correr riesgos a
toda costa, pero la
economía nacional
precisa socios y
financiamiento, ¿cómo
espera el país poder
solucionar ese dilema?
Es un dilema complejo,
dado que el acceso del
país a financiamientos
siempre ha estado vetado
y, en última instancia,
condicionado a prácticas
que van contra los
principios del
socialismo cubano, como
ocurre en países
latinoamericanos que hoy
tienen una dependencia
de organismos
internacionales y, por
contraproducente que
parezca, no logran
líneas de desarrollo y
sí más desigualdades
sociales y endeudamiento
a largo plazo.
Tenemos que seguir
apostando en dos vías:
por los socios
comerciales
tradicionales y por la
diversificación de la
cartera de exportaciones
que permita el acceso a
nuevos mercados y la
inserción en cadenas de
valor internacionales.
Hoy es una oportunidad
la inversión de
capitales de riesgo en
modelos de negocio
dentro de sectores
tecnológicos como la
Biotecnología, las TIC y
los softwares, en los
cuales el país cuenta
con un alto nivel de
profesionales. También,
la inversión extranjera
directa en las cadenas
agroalimentarias debe
constituirse en una
oportunidad para avanzar
hacia un crecimiento
sostenible con mayor
valor agregado.
-La caída de los precios
del petróleo genera
controversia actualmente
entre productores y
exportadores, ¿qué
incidencia concreta
implica esa realidad
para un país donde el
combustible siempre ha
resultado el talón de
Aquiles?
Nuestra mayor dificultad
con los combustibles hoy
es el acceso a mercados
seguros. Las medidas de
recrudecimiento del
bloqueo económico,
comercial y financiero
han tenido como uno de
sus objetivos
principales impedir que
llegue el combustible a
Cuba, chantajeando a las
empresas y las navieras
que hacen negocios con
nuestro país, lo cual
limita la producción y
los servicios que se
prestan. Esta situación
no debe cambiar a pesar
del reclamo de varias
naciones y organismos
internacionales de
suspender las medidas
que bloquean las
economías de varios
países.
Los precios actuales son
muy inferiores a los que
se planificaron las
compras del presente
año, lo cual es
favorable, pero de esa
misma forma se comportan
los ingresos por
exportaciones de
nuestros productos. Un
ejemplo es el níquel que
ha bajado en más de 3
000 dólares la tonelada
en lo que va de año con
respecto a diciembre.
-Uno de los principales
socios comerciales de
Cuba es China, una
economía que también
enfrenta serias
dificultades por la
paralización y los
gastos derivados de esta
pandemia, ¿de qué forma
podría incidir ese
escenario en la realidad
cubana?
Las afectaciones de los
principales socios
comerciales van a
repercutir en la
economía cubana. Es
inevitable, pero
dependerá mucho la
vocación solidaria de
dichas naciones hacia
Cuba y en el caso de
China nos unen lazos de
cooperación y amistad
muy sólidos.
Apenas comenzaba la
COVID-19 en el gigante
asiático, el presidente
Xi Jinping resaltó el
apoyo de las autoridades
cubanas desde el primer
momento ante el brote de
la pandemia. Esta
relación es recíproca,
el Partido Comunista de
China y su gobierno
siempre han estado
comprometidos con la
sostenibilidad del
camino socialista cubano
y muestra de ello es que
recientemente ese
gobierno ha enviado un
donativo para el
enfrentamiento a la
COVID-19 en Cuba,
contentivo de materiales
sanitarios.
Por su parte, la
Embajada de China en La
Habana también donó 200
000 dólares a las
autoridades sanitarias
de Cuba para el
enfrentamiento a la
pandemia.De seguro China
se reafirmará como uno
de los principales
socios comerciales de
Cuba una vez superada la
crisis del actual
coronavirus.
-Tal vez, los nuevos
tiempos demuestren que
la economía precisa más
trabajo a distancia, más
pagos electrónicos y que
algunos oficios como la
Enfermería ameritan
mejor remuneración,
¿cuáles lecciones en el
campo de la economía
comienza a dejar la
COVID-19 para la nación?
Es impresionante cuántas
transformaciones del
actuar cotidiano se dan
en tiempos de crisis.
Normas no utilizadas y
otras reforzadas para la
ocasión demuestran
nuevas formas de lograr
objetivos similares. El
trabajo a distancia y el
teletrabajo, cuando son
bien organizados, pueden
ser la solución en
determinados puestos de
trabajo. La necesidad de
una mayor utilización
del comercio electrónico
es un hecho. Se
necesitarán plataformas
con mayor alcance de
servicios y
potencialidades de
rápida expansión. La
simplificación de
trámites, la eliminación
de burocracia
innecesaria, la
reorganización de
procesos productivos y
de servicios tendrán que
estar obligatoriamente
en la agenda de los
decisores con mayor
determinación.
(Tomado de
Escambray)