Economistas: China
podría fijar crecimiento
de PIB en tres puntos
Analistas en China
coinciden hoy en que el
Gobierno podría fijar en
un rango de tres a 3,5
por ciento el
crecimiento del Producto
Interno Bruto (PIB) de
2020, para enfocarse en
mantener la estabilidad
social.
La meta de expansión
económica se determinará
en la sesión anual de la
Asamblea Popular
Nacional (Parlamento),
que comenzará el próximo
día 21.
Este año el tema atrae
mayor atención porque
China y el resto del
mundo enfrentan tiempos
de incertidumbres que se
derivan de la pandemia
de Covid-19 y empujan
hacia una gran recesión
con daños sin
precedentes.
Ante ese panorama, voces
especializadas
consideran que con un
auge de tres puntos del
PIB la segunda potencia
del planeta tendría
margen para garantizar
el necesario impulso a
la confianza de los
inversores e incluso
podría guiar la
recuperación a escala
global.
En opinión de Wang Jun,
economista jefe del
banco Zhongyuan, una
meta apropiada serviría
para superar las
fluctuaciones mundiales,
reforzar la política
monetaria, mantener
controlado el desempleo
y sustentar los
estándares de vida de la
población china, todos
pilares esenciales de la
estabilidad social.
Incluso indicó que
permitiría evitar una
segunda oleada de
pérdidas, como las
reportadas en el primer
trimestre del año en
correspondencia con la
parte más álgida del
combate a la Covid-19.
De igual manera el
analista Tao Jin comentó
al diario Global Times
que ese nivel del PIB
ayudaría a crear puestos
de trabajo para el
récord de 8,74 jóvenes
que egresarán de las
universidades el
presente curso
académico.
Para otros expertos,
como el asesor del Banco
Central, Ma Jun, el
Estado incluso podría
obviar un límite de
crecimiento económico y
sí establecer objetivos
claros de ingreso per
cápita.
Auguran un recorte en
las previsiones de la
tasa de desempleo por
debajo de 5,5 puntos
debido a las
afectaciones que sufren
pequeños negocios y las
empresas dedicadas a la
exportación en el
contexto de la pandemia.
También enfatizan en
elevar de 3,5 a cuatro
por ciento el índice del
déficit fiscal para
volcarse hacia la
inversión y el consumo,
este último uno de los
principales motores del
desarrollo nacional.
Sin acabar de despedir
un complejo 2019, la
economía de China
afrontó desde enero a la
Covid-19, otro desafío
inesperado, más difícil
y preocupante porque
aparte de entorpecer los
planes de crecimiento es
un peligro para la vida
humana.
El año pasado el PIB
solo creció 6,1 por
ciento, fue el menor
dato registrado desde
1990 y se alcanzó en
medio de la
intensificación de la
guerra comercial con
Estados Unidos.
Pese al panorama poco
estimulante, el Gobierno
y el Partido Comunista
reafirman en todo
momento optimismo en que
el país podrá navegar
las aguas turbulentas,
mantenerse sin zozobrar
y llegar hasta su
ansiada meta de
revitalización nacional
este 2020, cuando China
buscará establecer una
sociedad modestamente
prospera, con cero
pobreza y contaminación
controlada.
(Prensa
Latina)