Sitio Oficial - XII Encuentro Sobre Globalización
y Problemas del Desarrollo
La Habana del 1 al 5 de marzo de 2010

  

TERCER  DÍA

Planificación: Medio siglo en busca del futuro
Por Luis Jesús González

[03.03.2010]- Actualización 9:30 am de Cuba

Consustancial a la Revolución, la planificación centralizada ha marcado la vida económica y social de millones de cubanos durante cinco décadas, en las que una estela de profesionalidad, esfuerzo y la capacidad creativa ante adversidades y contratiempos confirma aciertos e insatisfacciones de una obra encaminada a ofrecer una existencia digna para todos.

Licenciada Elena ÁlvarezCapaz de conducirnos por las complejidades de la planificación cubana, la licenciada Elena Álvarez nos adentra en un mundo que forma ya parte de nuestra historia.

-Después de medio siglo, ¿dónde pueden ubicarse los orígenes de la planificación en Cuba?

-Medio siglo en el que hemos transitado de no saber nada de planificación hasta los momentos actuales, en que contamos con una experiencia acumulada a través de diferentes etapas, cada una con sus propias características y enseñanzas. Evidentemente, los primeros años en este organismo

-Ministerio de Economía y Planificación-, que nació como Junta Central de Planificación, el 11 de marzo de 1960, fueron un período de aprendizaje, con el apoyo de varios economistas latinoamericanos, algunos de ellos muy notables, quienes vinieron a Cuba y entregaron sus conocimientos de forma solidaria, como el mexicano Juan F. Noyola, quien falleció en una misión del gobierno. También llegaron más tarde economistas soviéticos y checos, cuya colaboración posibilitó estructurar el embrión de un sistema de planificación.

-¿Existió con anterioridad en Cuba algún intento de planificación centralizada?

-En Cuba no. Por una parte, era una economía capitalista bajo el dominio de los Estados Unidos; por otra, prácticamente en el país no existía la carrera de Economía y solo se cursaba en la Universidad de Oriente y en la antigua Universidad Católica de Villanueva, y si se hablaba de planificación sería solo de referencia. Por eso, la gran mayoría de los que formaron parte de la Junta Central de Planificación en sus primeros años tuvieron que estudiar y aprender en la práctica. Así se comenzó la elaboración de planes de desarrollo acordes a las condiciones y características de Cuba.

-¿Cuán novedoso pudo resultar para los profesionales cubanos la adopción y aprendizaje de un modelo de planificación centralizada?

-Todo era nuevo. Primero: Cuba era hasta el 1 de enero de 1959 una neocolonia norteamericana, supeditada a los intereses exportadores de la industria azucarera e incipientes inversiones extranjeras en otros sectores, todo en manos privadas. Con la Reforma Agraria, la agudización de la lucha de clases y los procesos de nacionalización de grandes empresas se sientan las bases iniciales de la planificación, porque es justamente el carácter socialista de la Revolución, con la propiedad social sobre los medios de producción fundamentales, el que posibilita introducir la planificación en el sentido que nosotros entendemos; porque hay quienes dicen que en el capitalismo se planifica, pero no se deben confundir los términos, porque los fines de esta planificación se restringen a los intereses de una gran corporación o empresa y no a las necesidades de toda la sociedad, sobre la base de la dirección del proceso económico hacia la materialización de metas encaminadas a elevar el nivel de vida de la población, cambiar la estructura económica del país y erradicar el subdesarrollo.

-Pese a que no le han faltado detractores, para una nación sometida a presiones muy particulares, ¿qué beneficios ha reportado medio siglo de planificación centralizada?

-Una de las grandes fortalezas de nuestro sistema es la planificación y lo digo sin ninguna vacilación, porque en las condiciones reales heredadas del capitalismo, despojada de sus mercados y sus fuentes de abastecimientos tradicionales por el bloqueo económico de Estados Unidos, Cuba encontró en la planificación el medio para establecer prioridades y conjugar la elevación del nivel de vida de la población y proyectar el desarrollo a largo plazo. La planificación fue la opción estratégica que permitió cambiar la estructura productiva, elevar el nivel de vida y brindar los elementos para sentar las bases de la política económica.

Además, en el caso cubano, la planificación ha dotado al país de una herramienta para actuar en el corto plazo, especialmente por la particularidad de conducir la economía y la sociedad en condiciones de bloqueo económico. ¿Quieres mejor muestra que asegurarle a cada cubano -en medio de las limitaciones existentes- empleo, salario, alimentación, salud, educación, seguridad social?: eso es planificación. Y luego con la llegada del Período Especial, prever que no quedara nadie desamparado, que el país no colapsara, que el poco combustible se repartiera de la forma más racional y útil. Yo recuerdo que en los momentos más tensos de los años 90, en este organismo se repartía el combustible día por día. Los países que abandonaron el socialismo y la planificación y entraron en el capitalismo salvaje han dejado una enseñanza amarga. Ahora, como resultado de la crisis económica internacional, estamos viviendo situaciones de mucha tensión y se mantienen los indicadores sociales; en medio de esa crisis, la economía crece -es cierto que no lo que necesitamos- y eso también es resultado de un sistema. Además, también constituye una prueba de la validez de la planificación ante las adversidades de la naturaleza, la forma en que nuestro país es capaz de enfrentar los desastres naturales, como los tres huracanes que en 2008 azotaron nuestro territorio.

-¿Considera usted que tras el paso de cinco décadas podemos hablar de un modelo de planificación cubana?

-Yo no diría tanto. Me resisto un poco a encasillamientos exagerados. En mi opinión, lo que pasa es que Cuba ha sabido adaptarse a los cambios y condiciones de cada momento. Nosotros transitamos en los primeros años por un proceso de aprendizaje. Después entramos en el Consejo de Ayuda Mutua Económica (CAME) y asumimos, con nuestras peculiaridades, el sistema que tenía el resto de los países miembros, pero con la desaparición del CAME tuvimos la creatividad de adaptar nuestro funcionamiento a las condiciones reales del momento, sin dejar de planificar a largo plazo con el empleo de enfoques prospectivos, basados en el reconocimiento de la incertidumbre y con el diseño de los probables escenarios.

-Los teóricos del neoliberalismo condenaron en su defensa intransigente del mercado toda expresión de economía planificada. ¿Cree usted que con un mundo agredido por la mayor crisis de los últimos 80 años mantienen plena vigencia los principios de la planificación centralizada?

-Consideramos que sí; justamente en un mundo en crisis son muy necesarios; por supuesto, en un país socialista como Cuba, esos principios pueden aplicarse plenamente. En una época varios países europeos y de América Latina emplearon la planificación de manera limitada, por no contar con la propiedad social de los medios de producción; pero con la llegada del neoliberalismo se abandonaron esas prácticas, al extremo de casi desmantelar las instituciones de planificación. No obstante, hoy en día en países como Venezuela, Ecuador y otros se retoman esas prácticas.

-Mirar medio siglo de economía planificada permite valorar el camino andado, pero también constatar cuánto queda por hacer. ¿Qué enseñanza deja su aplicación en difíciles circunstancias de Cuba?

-El ejercicio de la planificación en el transcurso de estos 50 años nos permite apreciar los problemas de forma integral. Por ejemplo, no se puede pensar en la producción de alimentos como un hecho aislado. Hacerlo equivaldría a un error, porque los alimentos tienen implicaciones en el estado de salud de las personas, actúan también en la esfera de la circulación monetaria, esto se liga con el salario, el empleo, la productividad…, pero eso lo hemos aprendido a lo largo de este tiempo y te puedo decir -con sinceridad plena- que detrás de cada resultado hay incontables trabajadores anónimos de la planificación, cuyo ejemplo y consagración siguen siendo un referente obligado para cada uno de nosotros.

PORTADA


     S   I   T    I   O           O   F    I   C   I   A  L  
XII Encuentro Internacional de Economistas Sobre Globalización y Problemas del Desarrollo.  
Palacio de Convenciones de La Habana

El Economista de Cuba ONLINE

Dirección General: Roberto Verrier Castro 
Dirección editorial: Arleen Rodríguez Derivet
Editora: María Isabel Morales

Staff:
Francisco Rodríguez Cruz, José Alejandro Rodríguez, Luis Úbeda (Corrector), Isabel Fernández Garrido (Coordinadora editorial), Tomás Rodríguez Zayas, Eduardo Montes de Oca, José Bodes Gómez, Hedelberto López
  Desarrollo WEB: Libia Bárbara Miranda Camellón  Fotografía: Alberto Borrego
Hospedaje Web:
 CubaWeb. La Habana. Cuba

 Web Evento: http://www.eleconomista.cubaweb.cu/globalizacion/
Correo Electrónico: globa2002@teleda.get.tur.cu
 

Diseño monitoreado por ProyectoWeb