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Yo soy Fidel1
Por Ernesto Molina Molina.2

[03.06.2017]- Actualización  6:00 am de Cuba

En este libro han participado como autores un grupo de economistas cubanos, miembros de la Asociación de Economistas y Contadores de Cuba (ANEC), y también amigos de Cuba: Luciano Vasapollo, Rita Martufi, Valter Lorenzi, de la delegación de la Red de Comunistas enviada a Cuba para el saludo al Comandante Fidel. Agradecemos también la participación del compañero Massimo Gabella.

Identifico 3 temáticas en el prólogo y los 14 capítulos de este libro:

Fidel Castro Ruz como estadista.
La política de principios de la Revolución Cubana
La verdad como principio político estratégico con el pueblo, pero también con el enemigo

Doy ahora los argumentos que me permitieron identificar estas tres temáticas.

Fidel Castro Ruz como estadista.

Fidel Castro Ruz puede ser considerado una de las figuras más destacadas en la lucha a favor de los pueblos de África, Asia y América Latina, enfrentándose al mayor de los imperios de todos los tiempos. Desde su juventud se consagró a combatir la desigualdad sembrada por cientos de años de colonialismo primero y de neocolonialismo después.

Fue el líder indiscutible de la Revolución que derrotó a un ejército regular
organizado, entrenado y armado por los Estados Unidos, ganándose por mérito propio el grado de Comandante en Jefe.

Desde el inicio de la República cubana en 1902, ha sido el único Presidente ocupado por el bienestar de los campesinos, dándole la tierra a quien la trabaja, desarrollando el campo para disminuir la desigualdad con la ciudad, dándole acceso a las carreteras, hospitales, escuelas, al deporte y la cultura, en fin, a la vida moderna y civilizada.

Con Fidel, la obra educativa ha logrado un país donde uno de cada cinco
habitantes de todas las edades está matriculado en el sistema de enseñanza nacional, y donde existe 1,8 científicos e ingenieros por cada mil habitantes.

La Revolución ha graduado a más de 600,000 estudiantes universitarios,
desarrollándose el concepto de que la educación es un derecho gratuito del pueblo, llevando a los más altos niveles los conceptos martianos de que “ser cultos es la única forma de ser libres” y de que “hombres recogerá, el que siembra escuelas”.

La atención que le ha prestado a la salud del pueblo no tiene precedentes en América Latina. Se eliminaron totalmente enfermedades como la poliomielitis, la difteria, el sarampión, la rubeola, la parotiditis, la malaria. Los niños cubanos están inmunizados contra trece enfermedades. Hoy Cuba cuenta con más de 70 000 médicos graduados por la Revolución. El sistema integral de salud va desde el médico de la familia hasta los hospitales especializados. Al igual que la educación, la salud es gratuita para todos.

Ha sido maestro de revolucionarios, de la talla de Ernesto Che Guevara, Camilo Cienfuegos y de otros cientos en América, Asia y África.

El aporte teórico de Fidel Castro a la teoría revolucionaria se identifica con el aporte de la Revolución Cubana a la experiencia universal de todas las revoluciones, pero en particular, para los movimientos revolucionarios del Tercer Mundo.

La política de principios de la Revolución Cubana

Cuando abordamos el pensamiento de un estadista como Fidel Castro, el tratamiento de las relaciones internacionales necesariamente ha de estudiarse en documentos oficiales de su política exterior. Es cierto que en estos documentos se expresa la voluntad política del Partido gobernante, pero también de un pueblo, porque en este caso, se trata de un pueblo en revolución.

Existen tres documentos que caracterizan la política de principios de la
Revolución Cubana:

La Primera Declaración de la Habana.
La Segunda Declaración de la Habana.
La Declaración de Santiago de Cuba.

El imperialismo norteamericano intentó aislar a Cuba del resto de los países del continente y poder agredirla desde el principio de la Revolución.

Nicolás Maquiavelo, fundador de la Ciencia Política al servicio del capital,
asumió como principio: “Divide y vencerás”. En José Martí y en Fidel el principio de la verdad fue: Unir para Vencer. Por eso, al enemigo y al pueblo se les dijo la verdad cada vez que fue necesario; y allí están esos tres documentos.

Primera Declaración de la Habana

El 2 de septiembre de 1960, en la Plaza de la Revolución, en una multitudinaria manifestación, se acordó romper el acuerdo de ayuda militar entre Cuba y Estados Unidos y además establecer relaciones diplomáticas con la República Popular China. Se expresó que la ayuda soviética en caso de agresión extranjera debía tomarse como un acto de solidaridad que Cuba aceptaba y nunca como una intromisión. Defendía el derecho de los pueblos de luchar por su plena independencia nacional y señalaba lo inaceptable de las intervenciones norteamericanas en América Latina y condenaba la explotación del hombre por el hombre.

La Segunda Declaración de la Habana

En la Segunda Declaración de la Habana es importante destacar la siguiente afirmación:

“Frente a la acusación de que Cuba quiere exportar su revolución respondemos: las revoluciones no se exportan, las hacen los pueblos. Lo que Cuba puede dar a los pueblos, y lo ha dado ya, es su ejemplo...”

El 3 de junio del 2009, luego de 47 años, la 39 Asamblea de la OEA derogó por unanimidad la exclusión de Cuba aprobada en 1962.

Pero Cuba jamás volverá a la OEA, y esperamos que a Venezuela la sigan con su ejemplo otras naciones del continente, como ha sugerido el presidente Correa.

La Declaración de Santiago de Cuba (26 de julio de 1964)

En la Declaración de Santiago de Cuba se declara:

“Que el pueblo de Cuba advierte, además, que si no cesan los ataques
piratas...así como el entrenamiento de mercenarios...el envío de agentes, armas y explosivos...el pueblo de Cuba se considerará con igual derecho a ayudar con los recursos a su alcance a los movimientos revolucionarios en todos aquellos países que practican semejante intromisión en los asuntos internos de nuestra Patria.”

Esta verdad que se dijo abiertamente al mundo, el pueblo cubano, no solo la ha cumplido en los hechos guerrilleros y militares solidarios contra el colonialismo, sino con la solidaridad de sus “guerrilleros de bata blanca”.

En el decálogo que luego de una larga experiencia revolucionaria le permite a Fidel definir al revolucionario, le concede a la verdad un papel central. Ello tiene relación con la política de principios que supo heredar Fidel de José Martí. En términos leninistas se relaciona con el rechazo al oportunismo:

¿Por qué la verdad como principio estratégico y táctico?

La verdad como principio político estratégico con el pueblo, pero también con el enemigo

La política de principios de decirle la verdad al pueblo, pero también al
enemigo, de cierta manera, se refleja en cada capítulo de este libro. Pero solo voy a comentar tres de ellos:

Fidel: Reflexiones Económicas. Autor: Lic. Ramón Labañino Salazar.

A partir de las reflexiones de Fidel, nuestro autor, en este prólogo, explica como hoy se puede hablar de una soberanía monetaria artificial de los Estados Unidos: al abandonar el régimen de cambios fijos de Bretton Woods, Estados Unidos introdujo un régimen de cambios flotantes generalizados como “trampa salvadora” para aprovecharse de las reservas de ahorro del planeta y mantener un elevado nivel de gasto.

Gracias a su condición de potencia político-militar y al dólar, única moneda de reserva mundial, este país ha salvaguardado una soberanía plena y completa en el terreno monetario: sus aliados no podían cuestionar la política americana sin desestabilizar el tejido institucional y las estructuras de seguridad de la Guerra Fría, de los que obtenían múltiples beneficios.

¿Quiénes financian la deuda pública de los Estados Unidos? Durante decenios, Japón y Europa han financiado la deuda y el déficit norteamericano en constante aumento; y hoy es necesario añadir, entre otros, a países emergentes, como China, junto al resto del mundo.

Este es un problema global que daña las relaciones internacionales y que Fidel denuncia con argumentos sólidos y de manera sencilla y comprensible.

Fidel, patrimonio de la humanidad! Autor: Luciano Vasapollo

Esta introducción de Luciano Vasapollo resulta especialmente importante para el lector no cubano, que recibe tanta información negativa sobre la Revolución Cubana; pero también para los hombres progresistas o revolucionarios de otras latitudes. ¿Cómo es posible que el pueblo cubano haya resistido y avanzado durante casi seis décadas de hostigamiento de la potencia hegemónica mundial?

Ni en los momentos más difíciles se le dejo de decir la verdad al pueblo:

El efecto económico de la desaparición de la Unión Soviética y el Campo
Socialista europeo sobre Cuba fue enorme. La crisis económica del período 1990- 1993 desmanteló el comercio exterior de Cuba y redujo bruscamente la capacidad de importación del país. Los niveles de actividad económica en 1993 con respecto a 1989, según informaciones oficiales, supusieron una declinación del producto interno bruto de 34,8%

Y, no obstante, Cuba no asumió un tipo de ajuste neoliberal.

Pensamiento económico de Fidel Castro sobre energía y medio ambiente – contexto internacional. Autor principal: Ramón Pichs Madruga.

En su introducción, el autor expresa como los temas ecológicos y energéticos son dos ejes clave del pensamiento de Fidel Castro sobre economía mundial y relaciones económicas internacionales, a la hora de analizar distintos momentos de la crisis económica y social del mundo como un concepto estructural que va más allá del movimiento cíclico del capitalismo. En los últimos 10 años se destacan los análisis y reflexiones de Fidel acerca de estos temas y sus múltiples vínculos con otras dimensiones de la crisis global desatada en 2008 y aún no superada.

El estadista Fidel analiza profundamente los temas ecológicos y energéticos, con la virtud de hacerlos comprensibles al pueblo. Destaco solo los siguientes elementos:

-El alza del precio de los productos agrícolas tuvo un impacto desigual en países desarrollados y subdesarrollados. Mientras las grandes empresas agroalimentarias incrementaron sus ganancias con el alza del precio de los productos agrícolas y alimentarios, pocos fueron los países en desarrollo que se beneficiaron con la exportación de esos productos.

-Diez corporaciones controlan más de dos terceras partes de las ventas de semillas en el mundo, incluyendo las transgénicas. Diez industrias de plaguicidas controlan casi el 90% de las ventas de agroquímicos. Diez industrias en biotecnología obtienen tres cuartas partes de las ganancias de esa industria en el mundo.

-El caso de los biocombustibles demuestra que los intereses aferrados a los hidrocarburos y al inmenso capital fijo asociado a la industria del petróleo, no permite avanzar de manera sólida hacia un cambio tecnológico revolucionario en el campo energético.

-En realidad, la conjunción de varias crisis (financiera, energética, alimentaria y medio ambiental), que simultáneamente han acosado al sistema, nos confirma que estamos, al menos, frente a una crisis global del capitalismo; antesala de posibles cambios revolucionarios que conduzcan a una sociedad más justa, protectora de “una importante especie biológica…en riesgo de desaparecer por la rápida y progresiva liquidación de sus condiciones naturales de vida: el hombre.”3

-Conclusión: Cuando un sistema social explota indiscriminadamente la naturaleza y depreda su medio ambiente, esa civilización avanza inexorablemente hacia la autodestrucción.



1 Luciano Vasapollo, Ramón Labañino, Yo soy Fidel, Pensamiento político -
económico, Compiladores, Editorial de Ciencias Sociales, 2017.


2 Miembro Titular de la Academia de Ciencias de Cuba; Profesor Titular del
Instituto Superior de Relaciones Internacionales “Raúl Roa García” y Presidente
de la Sociedad Científica de Pensamiento Económico y Economía Política de la
ANEC.

3 Ver: Fidel Castro: Discurso pronunciado en Río de Janeiro en la Conferencia de
Naciones Unidas sobre Medio Ambiente y Desarrollo, el 12 de junio de 1992.
 

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